El cruasán no es francés
el 10 sep - 1 comentario
En 1683, los soldados otomanos pugnaban por conquistar Viena. Para ello, decidieron cavar un pasadizo bajo las murallas de la ciudad, en el que trabajaban por la noche sin reparar en que los panaderos también realizaban su oficio a esas horas y dieron la voz de alarma. El Emperador de Austria, Leopoldo I, en recompensa, homenajeó a estos artesanos; y ellos, agradecidos crearon dos tipos de pan: uno que llamaron "emperador" y otro, el croissant, o "media luna", como burla al símbolo de los turcos.

Interesante historia, no lo sabía.... Un saludo